Tecnologia y ciudades flotantes
Okgan se basa en tecnologia, vive en ciudades flotantes y estaciones, y usa al anka como mascota emblematica.
La historia de Phawaq mezcla traicion, resurreccion, poder sagrado y lealtades en guerra. Aqui la narrativa respira.
Okgan se basa en tecnologia, vive en ciudades flotantes y estaciones, y usa al anka como mascota emblematica.
Oktrin domina bestias y monstruos, usa al nawi como mascota y controla montanas y estaciones galacticas.
Antis vive en selvas, viaja con su magia y lleva al amaru como companero sagrado.
El primer acto comienza en Maypichusqa, un planeta en la galaxia Nawpakama. Oktrin tiene centros de experimentacion donde muta humanos para convertirlos en armas. Okgan descubre esto y ejecuta un ataque sorpresa. Illari entra a investigar, pero el caos libera bestias y mutantes.
Illari coloca explosivos e intenta escapar, pero Oktrin la intercepta en el aire. Su nave falla, cae y es capturada. Termina prisionera en Hampatu, un planeta conquistado.
Illari es torturada por Zupac, lider militar oktriniano con poderes electricos. Se niega a revelar informacion y es ejecutada. Su cuerpo es dejado en un bosque de Hampatu.
Antis la encuentra, la revive con un ritual y le exige una deuda: infiltrarse en la base principal de Oktrin y destruirla con un explosivo.
Illari activa un explosivo con temporizador, pero no puede escapar. Zupac la convence de desactivarlo y le ofrece entrenamiento y proteccion contra Antis si se une a Oktrin.
Para obtener el poder de Illapa deben sacrificar un Illa Uqllu, una bestia con forma de halcon gigante, pelo en lugar de plumas y colmillos enormes. Illari derrota a una bestia, completa el ritual y obtiene poder electrico.
Illari descubre el precio real: queda encadenada a la voluntad de Illapa. Zupac la enganio para asegurar su obediencia. Su nueva mision es destruir los reactores de Qatu, una energia ancestral usada para crear armas.
Debe combinar poder divino con su habilidad de combate, enfrentando fuerzas implacables mientras la tormenta en su mente crece.